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15Abr2016

¿En qué vale la pena invertir cuando refaccionás tu casa?

  • Por calera
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Fuente de Foto: Habitissimo.com

 

Podés tener varios motivos para refaccionar tu vivienda: ya sea para ganar en comodidad, para revalorizarla y luego venderla o alquilarla… En cualquier caso, es importante saber qué priorizar para rentabilizar los cambios al máximo.

Para ello, hay que pensar en las verdaderas necesidades. Planificar lo que necesitas cambiar y tener claro de cuánto tiempo y dinero disponés. Una lista de prioridades será fundamental decidir si hay que sacrificar algunas cosas en función del presupuesto o del tiempo.

 

Invertí en mejorar el aislamiento y las instalaciones

Esto es lo que marcará la diferencia entre una buena y una mala refacción. Si tu casa tiene 30 años o más, es el momento de remodelar las instalaciones. El hecho de invertir en buenos aislamientos optimiza el gasto de energía. Será, además, un importante ahorro futuro en climatización y tu vivienda será más ecológica.

Podés cambiar tus ventanas y recurrir a cerramientos que incorporen doble acristalamiento y perfiles con rotura de puente térmico. A largo plazo lo notarás en facturas, que serán mucho menores. También es importante sustituir los electrodomésticos viejos por unos nuevos que tengan mejor calificación energética. Considerar el uso de LEDs también ayudará a ahorrar energía.

Remodelar cocina y baño es fundamental

Los cuartos húmedos son fundamentales a la hora de afrontar la remodelación. Puede ser integral, cambiando distribución y baldosas o, simplemente, actualizarlo; ducha en lugar de bañera o canillas nuevas.

Suelo y pintura

Una casa puede parecer mucho más grande y luminosa simplemente cambiando el color de las paredes. Optá por tonos neutros y jugá con los colores. Tené en cuenta que el blanco nunca falla.

Respecto al suelo, es una refacción que conlleva su tiempo y dinero, pero será un cambio significativo. La madera, el cemento alisado y el porcellanato son algunas buenas opciones.

Muebles principales duraderos y cómodos

No ahorres en muebles de uso diario como el sofá o las camas. Los muebles de bajo costo están muy bien para temas auxiliares y dar “toques” a tu decoración, pero es importante comprar un buen colchón y muebles duraderos y atemporales.

Contar con los imprevistos

Pueden surgir imprevistos, como la aparición de defectos estructurales a humedades, pasando por unas instalaciones en peor estado de lo esperado. Es importante, por tanto, tener un “colchoncito” para ello y saber que, muchas veces, arreglar estos temas con los que no contábamos se volverá prioritario. No olvides que, si la remodelación es importante, puede haber gastos de permiso de obras o los honorarios del técnico que te haga el proyecto.

Llamar a profesionales

Un buen profesional nos puede asesorar con el tema del presupuesto, materiales y también con los imprevistos. Además, se encarga de controlar los plazos de ejecución y la coordinación de los diferentes gremios. Esto, a la larga, se traduce en ahorro de tiempo y dinero.