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22Ago2014

¿Cómo construir una fachada de ladrillo en tu casa?

  • Por calera
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Poner una capa de ladrillo sobre una pared puede cambiar completamente la apariencia de tu casa. Desde Calera Saenz Peña te contamos esta semana cómo hacerlo en 5 pasos.

 

1. Limpiá la pared de modo que quede con su base de revestimiento original y deshacete del revestimiento antiguo o cualquier otra cosa que estorbe. Quitá las plantas alrededor de la base y aseguráte de que el revestimiento sea sólido, sin puntos débiles, clavos salientes u otros obstáculos. Repará cualquier daño que surja.

 

2. Construí un reborde de ladrillo. Este deberá ser una saliente de 10 cm de cemento vertido como parte de la base. Cavá una zanja con una pala de 10 cm de ancho y 20 cm de profundidad de la longitud de la pared y llená hasta la mitad con grava de 1,27 cm de diámetro para luego compactarla con una tabla. Vertí 10 cm de concreto en la grava y nivelá con una espátula de alabañil. Usá un nivel para asegurarte de que el reborde de cemento se encuentre nivelado. Dejalo secar al menos tres días.

 

3. Clavá una estaca de madera con un martillo en cada extremos de la pared y unilos con un cordel de albañilería. Nivelá la cuerda con un nivel de línea para crear una guía para instalar la base de ladrillos. Colocá el primer ladrillo en un extremo y esparcí 1,27 cm de mortero en la parte inferior y en un extremo colocá el ladrillo en el borde. Colocá un segundo ladrillo al lado de él. Luego, situá un segundo ladrillo a su lado, utilizando el mortero en la parte inferior y en un lado. Continuá poniendo ladrillos, siguiendo la línea de nivel, hacia el otro extremo de la pared. Comprobá que la primera hilada esté nivelada y alineada contra la pared usando un nivel.

 

4. Iniciá la segunda hilada con medio ladrillo. Cortá un ladrillo por la mitad con una sierra de albañil y ubicá el mortero en la parte inferior y el extremo cortado. Poné el ladrillo en el lugar con el extremo sin cortar al final de la pared. Colocá un ladrillo completo junto a él y continuá la hilada hasta el final de la pared. Volvé antes de que el mortero se haya secado y suavizá las uniones con una herramienta de acabado que empujará el mortero en las uniones y lo suavizará en una superficie cóncava que drenará el agua fuera de la unión.

 

5. Agregá uniones de ladrillos, tiras de metal que son clavadas al revestimiento con lengüetas que encajan en las juntas de mortero de los ladrillos, empezando con la tercera hilada. Instalá los lazos en cada metro, horizontal y verticalmente, a medida que trabajás por la pared. Asegurate de que las pestañas entren en las juntas de mortero horizontales, pero de que no se extiendan más allá de la cara del ladrillo al revestimiento con lengüetas que encajan en las juntas de mortero de los ladrillos, comenzando con la tercera hilada. Instala los lazos en cada metro, horizontal y verticalmente, a medida que trabajas por la pared. Asegúrate de que las pestañas entren en las juntas de mortero horizontales pero de que no se extienden más allá de la cara del ladrillo.

6. Trabajá a lo largo y alto de la pared, asegurándote de utilizar un buen mortero a lo largo del trabajo. Si el mortero se seca demasiado, tiralo y prepará una mezcla fresca. Debe ser firme y líquida. Mezclá solamente lo que utilices durante aproximadamente media hora de trabajo. Dale un acabo a las uniones cada dos pisos y no dejes que el mortero se seque demasiado antes de usar la herramienta de acabado. Humedecé la herramienta con un atomizador si es necesario para suavizar las uniones.